Recomendaciones para un escepticismo militante

Artículo escrito por Matt Suarez Holze [enlapalabradenadie.wordpress.com] y Juan Drewjn [drewjn.com]

Nuestro objetivo

En los siguientes párrafos se encuentran algunas de las actividades que realizamos y alentamos a realizar, relacionadas al combate contra las pseudociencias y la difusión del escepticismo. Esperamos que sirva de detonante para una postura más crítica frente a lo que se nos presenta como benévolo o normal. La idea se basa en reunir varios ejemplos de activismo escéptico y ofrecer consejos e ideas para los interesados en este tipo de actividad, el artículo puede está sometido a cambios para que en el futuro puedan verse más ejemplos y otras formas de difundir la lucha contra la irracionalidad.

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El mal a combatir

El efecto negativo de la desinformación no se ve tanto a corto plazo como a largo plazo, las mentiras, los mitos, las creencias irracionales terminan por pagarse muy caras. Ya sea por muertes causadas debidas al dogmatismos -problema recurrente de las medicinas no basadas en evidencia, las creencias religiosas y las pseudociencias como el negacionismo del SIDA-, decisiones mal tomadas en la política basándose en pseudociencias, retroceso del proceso científico, gastos innecesarios, etc. Nunca se sabe en que puede terminar un timo, mito o engaño.

Sucede muchas veces que personas interesadas en causas nobles terminan realizando actividades que perjudican más de lo que ayudan, así sucede en muchos grupos ambientalistas o de intenciones progresistas y sociales. Se suelen crear un enemigo invisible y se empeñan en combatirlo. Estos casos dan tristeza e impotencia, ya que son personas que intentan ayudar pero de modo  incorrecto, gracias a la información incorrecta. Algunos casos de esto podrían ser: anti-vacunación,  neoludismo (oposición a la tecnología y primitivismo), anti-transgénesis, negación del cambio climático, negación del holocausto, conspiracionismo (como la “lucha” contra los inexistentes “iluminatis”), promoción de pseudo-terapias (homeopatía, psicoanálisis, quiropraxia, acupuntura, etc.), promoción de políticas neoliberales (movimientos liberal-libertarios) o extremadamente estatistas que no cuenten con la evidencia necesaria.

Debido a los estragos de la desinformación, muchas veces no visibles a simple vista, nacen los beneficios del debunking llevado como activismo. En este caso también, aunque los beneficios que genera no siempre se vean a corto plazo, si se ven a largo plazo; informando a las personas con fuentes confiables, dando a entender la importancia de la evidencia, haciendo considerar el punto de vista más racional para posicionarse, etc. Los activistas escépticos dan lugar a que la sociedad avance en pos del conocimiento, el bienestar y la libertad. Estos son imposibles sin nuestro preciado pensamiento crítico.

Debunking:

El debunking es la práctica de exponer la falsedad de ideas/creencias y/o de quitarle credibilidad a los que se dedican a la difusión de charlatanerías. El término en español se traduce como ‘desenmascarar’. Esta debe su origen a escépticos comprometidos con desmentir mitos creados y esparcidos en charlas, debates, conferencias, programas de televisión, libros, revistas, blogs, videos, clases, etc.

El debunking  además de activismo (tanto virtual como presencial) puede ser tomado hasta como un pasatiempo, así como el debate. Se pueden elegir ambos  como hobbies que entrenan y agilizan la mente, además de engrosar y perfeccionar los conocimientos.

Pondremos un ejemplo para mostrar en qué consiste la práctica de debunking:

En una charla sobre medicinas alternativas que pretenden curar y prevenir el cáncer, un escéptico asiste con el motivo de exponer al disertante, ya que debido al contenido del evento este puede provocar que personas con cáncer abandonen el tratamiento basado en evidencia o gasten su tiempo y dinero en productos de dudosa eficacia. El escéptico hace preguntas un poco incómodas (como por ejemplo ¿Dónde está la evidencia de que esta terapia funciona?) a la persona que asegura haber curado a pacientes con diferentes tipos de cáncer, además de esto expone sus falacias argumentativas demostrando que la persona encargada de la charla es un charlatán.

El debunking se puede aplicar a otras pseudociencias más inofensivas (ufología, reiki, cartomancia, etc.), ninguna pseudociencia o charlatanería en general es inocua por el hecho de generar pensamiento mágico y debilitar el pensamiento crítico, algunas pueden tener efectos más directos que otras pero toda mentira merece combatirse.

Cabe aclarar que los debunkings pueden ser realizados tanto en charla/clase/evento, como en internet a través de debates, foros, blogs, videos, etc. Y que las charlas pueden ser grabadas y subidas a internet para llegar a más personas.[i]

Existen debunkings grupales o individuales, los grupales suelen ser más efectivos ya que al ser muchas personas más información puede ser recordada y por lo tanto donde termina el conocimiento de uno empieza el del otro. Además claro, los debunkings grupales suelen ser mucho más convincentes. Dependiendo de la forma y el lugar donde se realice este puede ser más/menos eficaz.

El debunking debería ser muchísimo más popular hoy en día ya que ni siquiera hace falta recorrer toda una ciudad para darse cuenta de la abrumadora cantidad de disparates que se dicen en cursos, charlas, clases, seminarios, foros, redes sociales, etc. La charlatanería tiene tomadas todas las ciudades, y es una pena que a la gran mayoría de los profesionales (sobre todo en ciencia) esto no les importe. Es urgente la necesidad de una limpieza en la cultura, la charlatanería es tan abundante, diversa, atractiva y ejerce tanta presión que hasta llega a convencer a científicos y técnicos, no demasiado comprometidos con el estudio serio y el pensamiento crítico (y esto a la vez aumenta el prestigio de las charlatanerías).

Famosos escépticos y profesionales del debunk como James Randi, Stephen Barrett, Christopher Hitchens, Mario Bunge, John Cook, Brian Dunning, Harry Houdini, Penn & Teller, Carl Sagan, etc. lograron grandes avances en el pensamiento crítico de la sociedad. Pero como en todos los movimientos hay héroes no reconocidos, todo aporte sirve de algo.

Cómo practicarlo:

Comenzando, deberíamos localizar algún punto en el cual se difunda mentiras, mitos, o se atente contra el pensamiento crítico o el bienestar social. Temas en los que uno no está preparado (informado correctamente) no son muy recomendables para realizar este activismo, aunque se puede concurrir a charlas dudosas y realizar un aporte mínimo simplemente preguntando; por ejemplo, pidiendo evidencia. Recomiendo encontrar alguna charla, taller, curso, seminario, etc. que sea gratuita, a menos que se disponga del dinero necesario para inscribirse. Cursos pagos son mucho más difíciles, ya que la gente que concurre suele estar sumergida profundamente en el fanatismo, cosa que hace vuelve menos eficaz a la intervención.

Puntos a tener en cuenta:

1) Primero que nada tengamos en cuenta que previo al debunking es necesario, si buscamos alta eficacia, estar muy bien informados (leer libros especializados de buenos autores, consultar profesionales por si acaso, visitar varios sitios webs confiables, revisar la literatura académica y las revistas científicas del tema, leer papers –estudios- y llevarlos impresos por si acaso, estudiar profundamente los argumentos del oponente, etc.). Recomiendo siempre realizar un debate previo sobre el tema (hay muchos grupos de debate en la web), o contemplar uno para poder encontrar cuales son los argumentos utilizados, aprender a contra-argumentarlos, ver el punto de vista de otro, y más que nada poder saber cómo es posible que sea nuestra confrontación.

2) Son muy importantes la identificación de falacias lógicas -saber lógica en general[ii]-, la correcta utilización de los términos, la buena dicción, la verificación de las fuentes, etc. Hay que tratar de ser lo más formales y serios posibles y evitar las burlas y las agresividades, aunque muchas veces parezcan inevitables.  El debunking es un ejercicio intelectual, no un enfrentamiento de guerrillas ni una humillación pública (o al menos no es ese el objetivo).[iii]

3) El registro: no es imprescindible pero hago hincapié en este punto ya que un activismo puede ser hasta mil veces mejor con un registro del debate, ya sea para demostrar a otras personas la charlatanería de la gente, poder comprender mejor los argumentos usados por uno y por el otro, poder esparcirlo y que de esta forma haya un público mucho mayor al que estuvo en el lugar y el momento (esto no sería necesario si el debunking se da por internet), motivar a más gente a que lo practique, para revisarlo y así poder mejorar para la siguiente ocasión, etc.

4) Puede pasar que en el momento del debate nos demuestren fuentes que no conocíamos, o nos quedamos sin fuentes en nuestras afirmaciones, en este caso hay que proceder de manera honesta y no ofuscarnos en defender nuestra idea, ya que debemos ir hacia donde las evidencias y la razón nos lleven. Es mejor y mucho más honesto decir ‘no sé’ o ‘tengo que revisar más fuentes’ que insultar o utilizar falacias. No nos dejemos llevar por las emociones; todos podemos estar equivocados. Si la intención era demostrar que tal persona estaba equivocada o hablaba de forma infundada, es totalmente contradictorio que no se tenga en cuenta sus fuentes y argumentos (siempre que sean o parezcan serios). Uno de los peores errores de un debunker es tomar las actitudes de los charlatanes que combate (principalmente la deshonestidad intelectual, el fanatismo, la arrogancia y terquedad, etc.).

Debunking en internet:

El debunking también se da en internet, se podría decir que es un fenómeno nacido en oposición y resistencia a la gran cantidad de información basura que se puede encontrar, y también a la falta de seriedad del periodismo que existe en la gran mayoría de los sitios webs del mundo.

Este tipo de debunking suele ser mucho más cómodo y se podría llamar activismo de sofá. Ya que uno sentado en la comodidad de su hogar con información totalmente a mano puede refutar información falsa, compartir e intercambiar información -hasta el momento- correcta y debatir tanto en un foro como en una red social. Este tipo de debunking como el practicado en el mundo real favorece la capacidad de razonar, de rebatir ideas, de argumentar, y también tiene efectos positivos que muchas veces pueden ser hasta mejores que los activismos reales; ya que en internet casi siempre queda registro de las actividades realizadas y el debate podría revisarse muchas veces y ser visto por muchas personas y de esta forma llegar a más gente y hacer aún más efectivo el activismo. Por eso recomiendo que el activismo practicado en el mundo real (presencial) sea registrado de alguna manera para después poder subir la información a la red y expandir el efecto (videos, grabadora de voz, etc.).

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Una característica especial de internet es la capacidad de tener un sitio web propio en el cual uno puede tomarse todo el tiempo del mundo para escribir artículos-debunking. Por suerte cada vez surgen más páginas de escepticismo, debunking, ensayos filosóficos relacionados al pensamiento crítico y/o la epistemología, refutación de bulos, divulgación científica, etc. Esta última podría ser tomada como debunking solamente si por medio de la divulgación se derriban mitos y engaños. Lamentablemente, el crecimiento de las webs científicas y escépticas es nimio comparado a las webs de magufadas como páginas conspiranoicas, pseudocientíficas, supersticiosas y anticientíficas en general. Así que hay que hacer lo posible por aumentar la presencia del escepticismo en las redes (creando grupos, blogs, foros, etc.).

Destruyendo la publicidad de los estafadores

En las sociedades está altamente penado socialmente el acto de estafar a las personas, actividades como venta de artículos que no tienen las características que el comprador espera (asimetría de información), promesas de pago no cumplidas, cobros indebidos al utilizar tarjeta de crédito en locales de dudosa credibilidad, etc.

Pero hay otras estafas que hoy en día no son tan repudiadas, esas son las que en nuestra opinión merecen una especial atención, al menos en este ensayo.

Las pseudociencias suelen ser más ‘prácticas’ en el sentido de que al crearse tienen una finalidad y una aplicación simple y rápida. Por ejemplo la homeopatía cura supuestamente muchas enfermedades, es fácil de comprender el método y fácil de armar un preparado homeopático. La astrología sirve supuestamente para predecir de forma relativamente sencilla millones de aspectos del futuro y/o de tener conocimiento de una persona en forma rápida.  Por esta característica es que existen en la calle anuncios que auspician las terapias o servicios pseudocientíficos (o sea que corresponden a una pseudociencia o no se basan en evidencia).

La idea para combatir esto es bastante simple y es la siguiente:

Quitar, los carteles de los estafadores de las calles, con el objetivo de evitar que las personas recurran a ellos. No requiere práctiamente nada de esfuerzo  quitar, despegar, arrancar, destruir, etc. afiches, carteles, letreros, etc. que auspicien prácticas pseudocientíficas ya sean de tarot, angeología, psicoanálisis, videncia, astrología, parapsicología, etc. Todos al existir implican una entrada a la estafa para muchas personas. Por lo que desde un punto de vista consecuencionalista y no deontológico, es mejor evitar que esas personas sean estafadas, por el bien del pensamiento crítico, de su salud, y por supuesto, de su bolsillo.

Arrancar las publicidades de los charlatanes de la vía pública (en postes de luz por ejemplo) parece ser lo más viable, ya que por cuestiones  éticas y legales no debemos violar la propiedad privada.

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Una objeción común a esto es apelar al respeto por los otros, sin embargo no hay respeto alguno en ellos que estafan o engañan a las personas. Es como pedir respeto por alguien que está buscando estafar a la gente, o sea una tolerancia ridícula. Y con esto no queremos justificar ningún tipo de ley como ‘ojo por ojo’ o ‘la supervivencia del más fuerte’. Es sabido que las personas que practican este tipo de actividades no son personas con carencias económicas graves (o al menos en la mayoría de los casos), son personas que por ingenuidad o maldad acuden a los engaños para ganar dinero. Tampoco es válido objetar esto como una restricción a la libertad de culto, ya que cada uno puede sostener el culto que quiera en su propiedad privada, otra cosa es publicitar en el espacio público y cobrar por sesiones/terapias/cursos que no tienen el efecto que prometen, es tan simple como concebir  que la estafa es prometer algo que no se va a cumplir.

Promoción del pensamiento crítico

La promoción del pensamiento crítico puede darse tanto en la vía pública como en las facultades, ya que existen pseudociencias que se enseñan en universidades (y esto es un verdadero problema) proponemos copar esos espacios con pensamiento crítico, la forma más sencilla es a través de carteles o panfletos previniendo a los estudiantes sobre lo que se enseña y por qué no debería enseñarse (o al menos que se enseñe y se refute, o se enseñe como historia como en el caso del psicoanálisis). De la misma forma puede darse en espacios públicos, pero estas intervenciones  tal vez no sean tan eficaces por el poco interés de las personas en el escepticismo científico.

Algunas frases para los carteles/panfletos podrían ser:

‘El tarot es un engaño’ (con una refutación del tarotismo)

‘No a la pseudociencia en la facultad’ (con una descripción de lo que se enseña y por qué no debería enseñarse)

‘Las mentiras no son inocuas’ ‘Que no te engañen’  (mostrando casos concretos donde las personas sufren por pseudociencias)

Este tipo de actividad es la contracara de lo que se mencionó anteriormente, la idea en conjunto es desterrar a las mentiras y sembrar el escepticismo.

Escribir artículos

La divulgación de artículos sobre escepticismo y pensamiento crítico es una manera sencilla y posiblemente eficaz de activismo. Además de que no requiere mucho más que tiempo, internet y una computadora. Existen páginas para alojar un blog de forma gratuita, podemos acceder a la información que necesitamos para escribir sin costo, y además lo podemos hacer desde nuestros hogares. Además podemos ampliar la manera de difundir creando fanzines con los artículos colgados en internet y repartirlos gratuitamente o venderlos en todo tipo de eventos.

Lo más común en este tipo de actividades es refutar ciertos mitos conocidos, muy repetidos o peligrosos. Aunque lo ideal es refutar ideas que no hayan sido refutadas antes, porque por suerte hoy ya existen en internet blogs sobre escepticismo.

Lo que recomendamos es crear contenido original o traducir contenido que no esté en español así se hacen más diversas las opciones sobre escepticismo en la web.

Eventos y juntadas escépticas

Los eventos del tipo skeptics in the pub (escépticos en el bar) sirven para organizar mejores actividades en grupo, además de conocer personas con intereses afines. Lo ideal es lograr equipos de coordinación para poder causar un mayor impacto, ya sea haciendo charlas o eventos.

Los suicidios homeopáticos son un clásico ejemplo de activismo escéptico, se trata simplemente de crear (según las reglas de la homeopatía) o comprar medicamentos que deberían matarnos en ciertas cantidades, estos al no tener principio activo no nos hacen nada y por lo tanto estaríamos realizando un “suicidio” homeopático -donde claramente no hay suicidio alguno, así como la homeopatía no tiene efecto alguno.

Charlas donde se refuten pseudociencias ya sea en facultades o lugares públicos, también son buena idea para realizar en grupo.


Denuncias judiciales

Una de las formas más radicales de combatir la charlatanería es la denuncia judicial. Esta no puede hacerse a la ligera y queda reservada sólo a casos especiales. Los casos que más ameritan denuncias son los de personas que se hacen pasar por médicos cuando no lo son y practican así medicina pseudocientífica que podría poner en peligro la vida de los pacientes. En Argentina, esto responde al Código Penal, donde dice:
“ARTICULO 208. – Será reprimido con prisión de quince días a un año:

1º El que, sin título ni autorización para el ejercicio de un arte de curar o excediendo los límites de su autorización, anunciare, prescribiere, administrare o aplicare habitualmente medicamentos, aguas, electricidad, hipnotismo o cualquier medio destinado al tratamiento de las enfermedades de las personas, aun a título gratuito;

2º El que, con título o autorización para el ejercicio de un arte de curar, anunciare o prometiere la curación de enfermedades a término fijo o por medios secretos o infalibles.”

Por experiencia propia, estos casos son difíciles de denunciar eficazmente. Para ello se necesitan pruebas sólidas contra el charlatán denunciado y en lo posible alguna receta médica brindada por el mismo. De todos modos, este tipo de denuncias son muy importantes para el bienestar general.

También podemos realizar denuncias en los casos donde se atenta contra el Estado laico. Por ejemplo,uno de los autores de este artículo en conjunto con la Asociación de Ateos y Agnósticos de Posadas Misiones se posicionó en contra de la construcción de un Santuario de la Virgen de de Rosario por 43 millones de pesos en 2014, logrando juntar cientos de firmas y salir en varios medios locales. Al final el gobierno no construyó el Santuario, no fue exactamente por las presiones ejercidas pero en su momento fueron relevantes. Otro de los autores de este mismo artículo denunció con éxito en Argentina, con la ayuda del Inadi y la Defensoría del Pueblo, la presencia de una estatua de una virgen en un colegio público (luego de la denuncia la retiraron). Esto era ilegítimo debido al Dictamen 068-11 del Inadi, que dice:

 

“El estado Argentino no proclama como “oficial” religión alguna, ya que se trata de un estado laico o aconfesional ni asume postura a favor de ninguna confesión en particular.” (pág.11).

“La libertad religiosa (…) conlleva la facultad de no profesar religión alguna…” (pág.12).

“Según la Constitución Argentina el estado es laico…”

” En cuanto a los símbolos religiosos en dependencias del Estado o públicas, ni la Constitución, ni la jurisprudencia de la Corte de la Nación, ni la doctrina avalan su exposición.”

“En tanto  un funcionario o una autoridad expongan símbolos de su propia religión en dependencias de una institución pública o laica lleva a cabo un acto abusivo, de imposición hacia los otros ciudadanos, empleados o no…”

“… es manifiestamente ilegítima y discriminatoria la colocación de un símbolo religioso en la entrada principal de un edificio público (…) ya que esa presencia afecta la igualdad real de trato y el pleno goce y ejercicio, sobre bases igualitarias, del derecho de la libertad religiosa reconocido en la constitución y en los tratados internacionales vigentes sobre derechos humanos…)” (pág 13).
Denunciar símbolos religiosos en espacios públicos es una de las formas en las que se avanza a favor de un Estado laico, aunque claro, no la única. La lucha por la laicidad real de todos los Estados debería ser otra de las metas del escepticismo racional.

Cuando hablamos de activismo legal, no solo debemos empeñarnos en denunciar sino también en hacer que las leyes se cumplan. Por ejemplo, en Argentina reina el psicoanálisis aun cuando el mismo sea ilegal por no cumplir la Ley Nacional Nº 26.657 de Salud Mental, que aclara, en el apartado de Derechos:

“c) Derecho a recibir una atención basada en fundamentos científicos ajustados a principios éticos.”

Y en su implementación, según Decreto Nacional 603/13:

“c) La Autoridad de Aplicación deberá determinar cuáles son las prácticas que se encuentran basadas en fundamentos científicos ajustados a principios éticos. Todas aquellas que no se encuentren previstas estarán prohibidas”
De acuerdo con estas leyes el psicoanálisis debería ser prohibido, cuando esto claramente no pasa.

Arte con contenido crítico

El arte puede ser también un gran medio para promover ideas. Muchas críticas sociales fueron hechas mediante el arte a través de la historia. De esta misma forma se puede también promover el escepticismo y la lucha contra las pseudociencias. Tanto pinturas que muestren lo cruel de la religión como música que refute las pseudociencias sirven de arma para frenar la oleada de arte magufo que circula. Es penoso pero los músicos no suelen ser los más instruidos en ciencia, aún así hay ejemplos de músicos que promueven la ciencia y la razón.
Como ejemplo, uno de los autores de este artículo realizó y participó (con la ayuda del artista y escéptico Mauro Lirussi) en el año 2014 en su ciudad natal una exposición colectiva de arte con contenido ateo llamado “Arteismo”, en un museo nacional. Durante una jornada en una de estas exposiciones de artistas ateos, se llevó también un acto de apostasía colectiva para que los que asistían a la muestra también pudieran tener un punto de reunión para apostatar. Eventos artísticos de este tipo pueden llevarse a cabo como otro medio cultural para la lucha contra la irracionalidad.

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Referencias:

[i] Algunos ejemplos de charlas grabadas y refutadas tanto en vivo posteriormente:

http://www.ivoox.com/podcast-origen_sq_f1117287_1.html

https://www.ivoox.com/podcast-escepticismo_sq_f1177379_1.html

[ii] Libros recomendados sobre falacias lógicas: ‘Introducción a la lógica’ de Irving Copi. ‘El mundo y sus demonios’ Carl Sagan (capítulo El sutil arte de detectar camelos). En la red también hay muchos “diccionarios de falacias’’

[iii] Manual de técnicas y consejos para el debunking: ‘The debunking hand book’ o en español ‘Guía para refutar mitos’: http://www.skepticalscience.com/docs/Debunking_Handbook_Spanish.pdf

 

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