Pseudociencia para todos

 

Mientras las religiones en general han aceptado su incompetencia para explicar la realidad y actuar sobre ella, han llegado para ocupar ese espacio las pseudociencias, un conjunto variado de teorías igualmente dogmáticas, falsas o incomprobables.

La pseudociencia, aunque corresponde al pensamiento mágico (como las religiones, el mal de ojo, etc.) a menudo pretende parecerse a la ciencia, o usarla en su beneficio. No es raro que invoquen “antiguas sabidurías perdidas” (que ellos hallaron), o saquen conclusiones arbitrarias a partir de datos científicos. Un ejemplo de esto último son los gurús del New Age que abusan del Principio de Incerteza de la física cuántica, para justificar el desvarío de que “modificamos el universo con la mente”, directamente. Si esto fuera cierto, yo sería varios centímetros más alto…

Pero la ciencia no es fácil, ni rápida, ni barata. La pseudociencia, en cambio, es todo eso y mucho más: es fácil, pues explica todo con un puñado de principios que deben ser creídos por autoridad, iluminación, conveniencia, desesperación, y una buena dosis de ignorancia. Es barata: no necesita laboratorios, pues no experimenta. Y es rápida: hay páginas que nos facilitan un Diploma en Homeopatía después de un curso de 15 minutos…

La ciencia es teórica (no hay que confundirla con la tecnología, uno de sus derivados) y trata de responder preguntas por el hecho de ampliar el conocimiento. La pseudociencia es notablemente práctica: el “conocimiento” sólo sirve para curarse, lucrar, conseguir más dinero, o ser feliz (es decir, conseguir más dinero). No responde preguntas ni se interesa por la verdad.

La verdad, en ciencia, es provisoria, inestable; debe estar sujeta a la crítica constante y los científicos favorecen la divulgación de sus descubrimientos, publicándolos en revistas especializadas, libros, congresos, etc. La crítica es imposible sin la libre circulación de la información, y la ciencia es imposible sin la crítica.

La verdad, para la pseudociencia, es inmutable. No está sujeta a crítica y es invulnerable a ella; no surgió de la experimentación sino de la ocurrencia casual, y por lo tanto no puede refutarse –ni comprobarse- experimentalmente. No obstante, a veces las “verdades eternas” de la pseudociencia cambian, si alguna autoridad lo decide (usualmente se trata de una nueva “verdad eterna” más redituable que la anterior).

La ciencia es relativamente abierta: acepta a cualquiera, se comparte, y ha contado con algunas de las mentes más brillantes del mundo. La pseudociencia es cerrada, admite a cualquiera que esté dispuesto a pagarla –aunque se reserva los altos puestos para los “Iniciados”, “Iluminados” o “Gurúes”, y ha tenido entre sus miembros a sujetos como Masaru Emoto (el del agua que se emociona si le hablamos), Deepak Chopra (el que provoca terremotos meditando), Swamy Maharishi (que vendió en occidente la dieta Ayur-Veda, modelo de salud, hasta que murió de cáncer), y la vasta pandilla de homeópatas, naturópatas, astrólogos, psicoanalistas, etc.

Un ejemplo de pseudociencia de mucho peso en la actualidad, en este caso, pseudohistoria, son las teorías de “astronáutica antigua”, repletos de datos tergiversados y mentiras, que contemporáneamente, difunde History Channel.

Hay quienes opinan que lo que no hace daño a nadie debe ser permitido, aunque sea idiota. Para no intervenir en esa discusión, cabe mencionar que la ideología nazi se basaba en teorías pseudocientíficas; que el negacionismo del Sida causó más de 10.000 muertes en Sudáfrica (y unos 300.000 nuevos casos evitables); que la mentira sobre las vacunas y el autismo provocó varias muertes y el rebrote de enfermedades previsibles ya olvidadas, y que mucha gente puede estar dejando de lado un tratamiento efectivo por perder tiempo con curas mágicas, rápidas, pero inefectivas, provenientes de la pseudociencia.

La ciencia, con sus errores, y sus enormes dificultades, sigue siendo la mejor forma de conocer la realidad. La pseudociencia no es más que su torpe parodia.
Algunas Pseudociencias populares:

Astrología: es un conjunto de conocimientos que intentan relacionar las características de una persona con su signo zodiacal (la posición de los astros en el momento de su nacimiento). Supone el llegar a ese conocimiento mediante la observación de la posición de los astros y las características comunes de muchas personas con fechas de nacimiento idénticas. Las personas que estudian la astrología sostienen que las posiciones de los astros tendrían relación con los rasgos de la personalidad de una persona, con los sucesos importantes de su vida y con sus características físicas.

Biomagnetismo: como forma alternativa de curación ha sido practicado desde hace algunos años, y si bien tiene cierta aceptación en medios pseudocientificos, de medicina alternativa, y abundantes páginas en Internet, no existe comprobación científica de que la magneto terapia tenga efecto.
Entre otros, Isaac Goiz plantea el intento de curar enfermedades mediante imanes, afirmándose poder curar incluso el SIDA, al desactivar virus mediante el uso de imanes que desregularían a los patógenos internos. No hay ninguna evidencia basada en estudios o publicaciones científicas, y su creador ha sido acusado de fraude. A pesar de ello, es una disciplina en expansión en ámbitos relacionado con el new age.

Homeopatía: caracterizada por el empleo de preparados altamente diluidos que pretenden crear los mismos síntomas que sufre el paciente. Fue concebida a finales del siglo XVIII por el médico sajón Samuel Hahnemann (17551843) como una forma de mejorar el espíritu vital del cuerpo. Su premisa fundamental es “lo similar se cura con lo similar”, asumiendo que lo que causa determinados síntomas puede curar esos mismos síntomas si la dosis es baja. La posición de la comunidad científica es que la homeopatía no ha sido capaz de demostrar por medios objetivos una efectividad mayor que la del efecto placebo, que no se ha presentado un mecanismo fisiológico creíble de actuación y que por ello no se puede considerar una forma de terapia basada en evidencia.

Parapsicología: es una pseudociencia que estudia los fenómenos paranormales o fenómenos psi (como la percepción extrasensorial, telequinesia,  telepatíaprecogniciónclarividencia, las experiencias extracorpóreas, el espiritismo y los poltergeist).La parapsicología es considerada una pseudociencia por la comunidad científica, dado que la propia existencia de los fenómenos paranormales no es demostrable científicamente.
Desde el año 1996, la Fundación Educativa James Randi ofrece la suma de un millón de dólares estadounidenses a quien consiga, bajo condiciones controladas y supervisadas de laboratorio, demostrar un solo fenómeno paranormal como los anteriormente mencionados. Hasta ahora nadie ha podido hacer una demostración satisfactoria y el premio sigue sin ser reclamado desde 49 años.

Piramidología: es un término utilizado para referirse a varias especulaciones pseudocientíficas respecto a las pirámides que van contra las teorías y evidencias de la arqueología, la historia, la astronomía y otros campos de investigación científica.
La piramidología fue inventada en el siglo XIX por el librero John Taylor y el astrónomo Charles Piazzi Smyth, que pretendían demostrar que la Gran Pirámide era un calendario universal repleto de profecías. Los argumentos de la piramidología son considerados pseudociencia por la comunidad científica, que considera sus hipótesis como sensacionalistas, inexactas y totalmente carentes de análisis empíricos ni aplicación del método científico. Aun así, varios escritores cuyos trabajos especulativos consisten en el uso de relatos de esta naturaleza, han encontrado gran audiencia entre algunos sectores del público y sus libros pueden alcanzar ventas considerables.

Psicoanálisis: el psicoanálisis es la pseudociencia más popular dentro de la psicología.
Fue fundada por Sigmund Freud, que actualmente tiene mucho reconocimiento y popularidad, a pesar de que sus teorías no aportaron nada científico dentro de la psicología, más bien la deformo y perjudico. La teoría de Freud es muy completa y hasta bella en muchos aspectos, pero desgraciadamente muchos de sus postulados no tienen mucha relación con la vida real. Freud usó métodos dudosos para realizar sus experimentos, mintió sobre algunos, plagió otros, y jamás comprobó muchas ideas.
Muchas personas desconocen que la terapia del diván no es la única psicoterapia, aun sin recurrir a psicofármacos. Y muchos desconocen que las afirmaciones que hacen algunos psicoanalistas carecen de argumento, que se tratan de simples juegos de palabras y dogmas no-comprobados o refutados.
Existen otras terapias, como la cognitivo-conductual que se basa en investigaciones y datos reales, y que fueron construidas de la mano de la biología y las neurociencias
El psicoanálisis, a diferencia de otras pseudociencias, ha adquirido un lugar institucional. Es estudiado -por ejemplo- en la facultad de psicología de la Universidad de Buenos Aires. Desde hace décadas este cuerpo teórico ha desaparecido de la enseñanza oficial en los países europeos, en EE.UU., e incluso de países como Chile y Brasil y sin embargo sobrevive todavía en nuestro territorio.

Negacionismo del Calentamiento Global: Aun con los datos y evidencias en meteorología, climatología, geofísica y ecología, que apoyan la tesis de que el cambio climático actual es muy drástica y en gran medida provocado por el ser humano, existen grupos, motivados principalmente por una ideología neoliberal de explotación de recursos, que asegura que, o el calentamiento global es un mito o que este no es provocado por el ser humano.
Los negacionistas del calentamiento global, argumentan que ya en otros tiempos geológicos la Tierra había sufrido calentamientos globales, de los cuales el ser humano no había sido el causante en lo más mínimo. Hace entre 450-800 mil años, el planeta era tan cálido que Groenlandia tenía bosques; por tanto, ¿Qué razones hay para pensar que este calentamiento actual es causado directamente por la mano humana? Si bien la Tierra efectivamente ha sufrido otros calentamientos globales (los científicos jamás niegan esto), lo cierto es que nunca había ocurrido un cambio tan drástico en un tiempo corto en términos geológicos. Es bien sabido, gracias al registro geológico que los calentamientos globales y otros tipos de cambio climático han sucedido la mayoría de ellos de forma gradual y lenta, mientras que la temperatura global de hoy en día, subió más de 0.8º centígrados desde el siglo XVIII, un aumento de temperatura muy rápido en un tiempo relativamente corto.

Diseño Inteligente: Desde que Darwin publicó en 1859 El Origen de las Especies, la lluvia de críticas y críticos anti darwinistas no ha cesado. Lo malo, es que las supuestas fallas de la teoría de la evolución por selección natural, que presentan una y otra vez los grupos de creacionistas, son las mismas que hace 150 años el propio Darwin refutó en su obra magna. De hecho, el capítulo dedicado a las críticas de la selección natural es uno de los más largos de El Origen de las Especies y analiza las críticas que van desde el clásico “eslabón perdido” hasta la supuesta complejidad de los organismo comparable solo con la complejidad de finas maquinas como relojes.
Pues bien, 150 años de revisar una y otra y otra y otra vez las mismas críticas, a la par de verdaderas críticas y pruebas científicas rigurosas, no hicieron otra cosa más que reforzar la teoría, convirtiéndola en el paradigma de la biología moderna.
Los anti darwinistas del creacionismo bíblico también han “evolucionado”, pero solo de estrategia, mas no de mentalidad. Ahora, con sus conceptos secularizados y palabrerías científicas, los creacionistas prefieren nombrarse “teóricos o defensores del Diseño Inteligente”. Si bien la idea no es nada nueva, lo cierto es que en nuestros días el creacionismo del DI (como suelen llamarlo los detractores de la pseudociencia), es uno de los movimientos pseudocientíficos más militantes que amenazan seriamente a la educación pública y el futuro de la financiación de la investigación científica.

Negacionismo del SIDA: Se conoce como negacionismo del VIH o disidencia del VIH a un conjunto de hipótesis opuestas al consenso científico en torno al VIH (virus de inmunodeficiencia humana) como causante del sida (síndrome de inmunodeficiencia adquirida). Este conjunto de hipótesis es bastante heterogéneo:

  • algunas de ellas niegan la existencia del VIH,
  • otras niegan la validez del descubrimiento de este virus (realizado por Luc MontagnierRobert Gallo),
  • otras aceptan la existencia del VIH pero niegan que sea el causante del sida (que se atribuye a otros factores como el estrés oxidativoy la nutrición deficiente).

En 1983, Luc Montagnier, y en 1984 Robert Gallo, expusieron sus trabajos iniciales respecto al sida, los cuales constituyen la base del consenso científico sobre la enfermedad. Desde entonces surgieron críticas y explicaciones alternativas. La primera provino de Eleni Papadopulos-Eleopulos, líder del Grupo de Perth, quien ya había propuesto una teoría oxidativa (sin ningún virus) como causa del sida. Con posterioridad, el renombrado virólogo estadounidense Peter Duesberg también expuso sus críticas.
Actualmente, la comunidad científica considera que la evidencia de que el VIH causa el sida es concluyente y considera las afirmaciones de los negacionistas como pseudociencia basada en hipótesis conspirativassesgos cognitivosrazonamiento erróneo y tergiversación de datos obsoletos.

 Mística Cuántica: Si existe una característica peculiar que une a toda pseudociencia, es su obsesión y explotación de los conceptos científicos poco entendidos entre la sociedad. A los pseudocientíficos les encanta abusar de términos como energía, fuerza, intensidad, vibra, potencia, atómico… pero en nuestros días, el supermercado de la new age se muestra cada vez más adicto a usar las palabras “física cuántica”.
La física cuántica, mecánica cuántica o teoría cuántica, es la rama de la física que se encarga del estudio de la naturaleza del mundo sub atómico, de los fenómenos físicos a escalas microscópicas.  Su aplicación ha hecho posible el descubrimiento y desarrollo de muchas tecnologías, como por ejemplo los transistores, componentes ampliamente utilizados en casi todos los aparatos que tengan alguna parte funcional electrónica.
Dicho mundo es uno de grandes misterios, fascinantes para los científicos que se encargan de su estudio.
Nuestra ignorancia sobre el mundo cuántico es tanta, que los propios investigadores  reconocen que no hay nadie sobre la Tierra que comprenda la física cuántica. Las operaciones matemáticas, los modelos teóricos y los experimentos en esta ciencia son tan complejos, que no les debe sorprender a nadie si en un libro sobre el tema, reconozca el propio autor que mucho de su contenido son un montón de especulaciones fantásticas pero sin demostración, o conceptos que hemos podido describir pero no de definir.
Los promotores de la pseudociencia, abusan de esta confusión agregando, siempre que pueden, a sus doctrinas irracionales la afirmación “la física cuántica apunta o demuestra tal o cual cosa”.
Por lo tanto, no hay que confundir, la física cuántica, como ciencia, y la mística cuántica, que pretende deformar las teorías de la física cuántica para afirmar teorías irracionales varias.

Anti-vacunación: Los movimientos anti vacunación son organizaciones civiles que aseguran estar preocupados por la salud y el bienestar.
Aseguran que las vacunas, según unos “estudios” pueden ser causantes de autismo o incluso ser propagadoras de infecciones y graves alergias mortales.
De este modo, proponen que las vacunas son peligrosas y representan un riesgo sanitario, del cual se esconden oscuras corporaciones que hacen un negocio redondo con las campañas de vacunación. Otras variantes menos conocidas aseguran que las vacunas son las causantes de las enfermedades virales, y que llevar una vida con dietas naturales y ejercicio es suficiente para no enfermarse de enfermedades como la influenza, la viruela, el sarampión, la difteria, la tuberculosis, entre otras enfermedades casi erradicadas gracias a las vacunas. Sugieren también complementar la vida sana con productos herbolarios y homeopatía.
Los anti vacunas, ignoran el hecho de que fue la vacunación masiva en los países industrializados y en los de vías de desarrollo lo que logró el exterminio de las enfermedades virales más mortales de las que había sufrido la humanidad. Parecen ignorar a conveniencia también la cantidad increíble de estudios que demuestran que la tasa de alergias y muertes causadas por la vacunación en el mundo, es menor al 5% del total de personas vacunadas.
El supuesto estudio que mostraba la relación del autismo con las vacunas, se demostró era un engaño, pero  los anti vacunas pareciera que no entienden el idioma, ya que continúan asegurando lo mismo.

Por: Mauro Lirussi y Matt S.H.

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